Ayudas,  Trámites

La ayuda familiar por hijo se descongela

Ayer, martes 15 de julio la primera cuota de la ayuda familiar por prestación por hijo comenzó a ser abonada de la mano de la Seguridad Social (los pagos se abonarán en dos cuotas semestrales. La segunda se realizará el 15 de enero del 2020).

La novedad que trae el pago este año, es su considerable aumento con respecto a los anteriores. Gracias a la aprobación de un nuevo Real Decreto, por el gobierno en funciones, las cuantías se han incrementado y los umbrales se han bajado.

Las medidas fueron aprobadas el pasado 8 de marzo de forma urgente dentro de la campaña para la «protección social y la lucha contra la precariedad de la jornada de trabajo» y han supuesto un alza de más de un 17% situándose en 341€.

Esta prestación llevaba sin ser modificada desde el año 2000, momento en el que se congeló e 291€.

En Galicia se beneficiarán de la ayuda económica 17.615 niños a los que se suman otros 18.952 en situación de pobreza severa (nuevo supuesto) que pasarán a cobrar 588€ con un aumento del 102%.

El total gallego de 36.567 niños produce escalofríos, pero la realidad es indiscutible y esta prestación lo que prevé es paliarla de alguna manera. Así la idea es que estas prestaciones no contributivas se destinen a cubrir una situación de necesidad económica dada por el mayor gasto que producen las cargas familiares y el nacimiento o adopción de hijos.

Tal y como explicaron desde el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, existen dos tipos de prestaciones dentro de esta ayuda familiar.

✔Tipos de ayuda familiar por prestación por hijo.

En primer lugar, está la asignación económica por cada hijo menor de 18 años o mayor de dicha edad afectado por una discapacidad igual o superior al 65% a cargo del beneficiario, cualquiera que sea la naturaleza legal de su filiación. A este caso también se suman los menores a cargo en régimen de acogimiento familiar permanente o guarda con fines de adopción.

Si el hijo o menor desempeña un trabajo lucrativo, por cuenta propia o ajena, este no podrá superar el salario mínimo interprofesional.

Además de ésta, en segundo lugar, la Seguridad Social cubre una prestación económica de pago único a tanto alzado por nacimiento o adopción de hijo, en supuestos de familias numerosas, monoparentales y en los casos de madres con discapacidad; y una prestación económica de pago único por parto o adopción múltiples.

Para acceder a la prestación económica por hijo a cargo de 341 euros, el límite de ingresos familiares es de 12.313 euros/año, más un 15% por cada hijo o menor acogido a partir del segundo. El tope de ingresos alcanza los 18.532 euros/año si se trata de familias numerosas, 3 hijos, cifra que se incrementa en 3.002 euros por cada hijo a cargo a partir del cuarto, éste incluido.

Para poder solicitar esta ayuda se deberán presentar en cualquier oficina de la Seguridad Social lo siguiente,

✔La documentación necesaria será:

-Solicitud debidamente cubierta a disposición en la página web de la entidad.

-DNI, NIE o tarjeta de residencia de todos los miembros de la unidad familiar mayores de 14 años.

-Libro de familia.

-Certificado de empadronamiento.

-Título de familia numerosa, de corresponder.

-Título de discapacidad, en caso de existir.

-Justificante del nivel de RENTA alegado (solicitud online en la AEAT)

-En caso de separación o divorcio: Sentencia judicial o documento de guarda y custodia.

-En caso de parejas de hecho sin convivencia: Documento judicial de guarda y custodia.

Si existe alguna duda y para evitar paseos innecesarios lo mejor es ponerse en contacto telefónicamente con la Seguridad Social en el 901 16 65 65.

 

Según los datos que maneja el propio Gobierno, más de dos millones de españoles menores de 16 años, en porcentaje uno de cada tres, vive en situación de pobreza. De ellos, unos 380.000 lo hacen en situación de carencia severa, es decir, sin tener garantizada necesidades básicas como su alimentación o cuestiones tan primarias como luz o la calefacción o, simplemente, poder acudir a un campamento en verano o comedor. De ahí la necesidad de que medidas como esta se pongan en marcha para ayudar a esos niños y a su entorno familiar.

En pleno S.XXI la pobreza es una lacra que afecta sobre todo a los más débiles e indefensos, en este caso a los niños. Las altas tasas de pobreza infantil necesitan de inversiones como estas en proteger a la infancia. La intención es la de evitar que la carencia además de afectar al desarrollo y posibilidades de estos niños y niñas, se perpetúe y que las situaciones de pobreza y exclusión terminen heredándose de padres a hijos.

✔La idea es la de defender a los menores de la lacra de la pobreza.

 

La vulnerabilidad de la infancia y la distribución irregular de la pobreza ponen la alerta en que actualmente un porcentaje altísimo se encuentra en riesgo de exclusión social y situación de pobreza extrema. De ahí la importancia crucial de este tipo de ayudas gubernamentales que combinadas con otras como comedores, ayudas para libros de texto y material escolar o transporte fomentan la inclusión de los pequeños en situaciones de carencia.

La pobreza infantil parece volverse más visible en verano ya que de alguna forma se pone el foco en el cierre de los colegios y en lo que eso supone para los menores que, sin ese servicio, no tienen garantizada ni tan si quiera una comida equilibrada al día. Pero la problemática va mucho más allá de unos pocos meses de verano y engloba los 365 días del año.

El crecimiento de políticas sociales y ayudas familiares de todo tipo y ámbito contribuye, aunque no elimina, el desafío que supone una sociedad súper desarrollada e individualizada, en la que el centro es la persona y no el conjunto.

Confiemos en que estas medidas paso a paso equilibren la sociedad en la que nos ha tocado vivir.

Gota a gota se llena un mar.

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